Más de 150 personas de diferentes organizaciones a nivel estatal se han dado cita del 7 al 9 de noviembre en Garciaz en las XVII Jornadas en Defensa de los Caminos Públicos y las Vías Pecuarias y avanzaron en una ruta por el Camino de los Maruelos y Castañar de Garciaz, cerrado por un particular que impide el derecho al libre tránsito de la ciudadanía
Garciaz, en las primeras estribaciones de Las Villuercas en la provincia de Cáceres (Extremadura), ha sido sede de las XVII Jornadas en Defensa de los Caminos Públicos y las Vías Pecuarias que anualmente celebra la Plataforma Ibérica por los Caminos Públicos (PICP) para compartir experiencias y estrategias en la promoción de caminos y vías pecuarias. Organizada en 2025 por la Asociación Cultural Raíces de Garciaz, el municipio de alrededor de 700 habitantes fue epicentro estatal de la lucha por la recuperación de este patrimonio público que articula y conecta a los municipios.
Este foro estatal de la PICP aglutina a organizaciones (clubes, federaciones, asociaciones, instituciones) y expertos para abordar la promoción y la recuperación de los caminos públicos y vías pecuarias. A lo largo de tres jornadas, el encuentro contó con organizaciones como Adenex, Ecologistas en Acción o la Federación Extremeña de Montañismo y Escalada (Fexme), y expertos como Pedro Brufao Curiel, profesor titular de Derecho Administrativo de la Universidad de Extremadura, o Joaquín Araujo Ponciano, pionero de la divulgación medioambiental reconocido con importantes distinciones en defensa, divulgación y sensibilización medioambiental, como el Premio GLOBAL 500 de Naciones Unidas o el Premio Nacional de Medio Ambiente.

En ponencias, asociaciones y clubes autonómicas, comarcales y locales compartieron la situación de los caminos y vías pecuarias, y las estrategias que ponen en marcha para la recuperación de los trazados en situación de abandono o amenazados por cierres y cortes.
Así, el Club Elbruz relató los avances en la Sierra Morena de Sevilla de la mano de Juan Perez. El 90% del territorio es privado en la comarca, indicó Pérez, subrayando el arraigo al monte público que permite el acceso de la ciudadanía al medio natural. «El territorio está arteriado por dominio público hidráulico, caminos municipales y vecinales y vías pecuarias entre bienes de interés cultural como castillos, puentes, fortalezas, torreones, y demás hitos», indicaron desde el Club Elbruz, que elabora un inventario general de toda la comarca y sus nueve municipios con información del Parque Natural, Diputación de Sevilla y Catastro.
«Contamos con unos 300 archivos por cada municipio para documentar las vías que nos conectan e inventariarlo» relató Juan Pérez, antes de avanzar que en Almadén de la Plata «se encuentra el primer caso judicializado por la defensa de un camino municipal, La Manezuela o camino de Los Huertos, con dos compañeros denunciados por un usurpador». Salvo Las Navas de la Concepción, los ayuntamientos de la Sierra Morena de Sevilla carecen de un Inventario de Caminos Públicos, aunque los ayuntamientos están obligados desde 2008 a disponer del mismo.
El Club Elbruz promociona con su calendario de actividades el uso y dinamización de los caminos públicos y vías pecuarias, y alienta los usos y aprovechamientos deportivos del monte público.
Desde Guadalupe llegó la ponencia de Felipe Sánchez Barba, ingeniero técnico agrícola y gerente de la Red de Cooperación de los Caminos Históricos de Peregrinación a Guadalupe, sobre la recuperación del patrimonio caminero como palanca de cambio para la activación social y cultural de los municipios.
De su parte, Juan Carlos Morantes y Antonio Bravo actualizaron la lucha por la recuperación de los caminos de El Gordo y Berrocalejo.
José Miguel Senso, de la Sierra de Montánchez, habló de los valores al calor de estos caminos. Como las fuentes y abrevaderos, el empedrado romano o medieval, las zonas de descansadero, o antiguas cercas con muros de piedra seca, una técnica común en la Península Ibérica considerada Patrimonio de la Humanidad. Un conjunto de elementos que definen un lugar y al que se accede por los trazados de los caminos.
CAMINOS EN CONFLICTO EN GARCIAZ
La lucha por recuperar los caminos públicos en Garciaz (Cáceres) y en particular el Camino de los Maruelos y Castañar de Garciaz, un bien de dominio público cerrado por un particular, vivió el domingo 9 de noviembre un hito con la marcha de más de 150 personas que reivindicaron la reapertura y preservación del patrimonio caminero garcieño. La ruta por el Camino de los Maruelos discurrió a lo largo de 10 kilómetros en la mañana del domingo 9 de noviembre hasta la cancela donde un particular cerró esta vía municipal, impidiendo el derecho de libre tránsito por este bien de dominio público. Los asistentes exigieron al Ayuntamiento que actúe de oficio para revertir este cierre de un camino público, y se vieron obligados a regresar a las calles de Garciaz sin transitar el tramo usurpado.
Los caminos de Garciaz están en conflicto desde que el Ayuntamiento dispuso por acuerdo del Pleno la eliminación de 5 caminos públicos del Catálogo. Unas vías, explicaron desde la asociación Raíces de Garciaz, que articulan el término municipal desde tiempo inmemorial como atestigüan los documentos históricos que recopilaron para su defensa, catalogación y reapertura. Una titularidad pública que no decae, como recordó Emiliana Rubio, coordinadora de la Plataforma Ibérica, dado que como bienes de dominio público son inalienables, imprescriptibles e inembargables, según establece la Constitución de 1978.

La alcaldesa de Garciaz, Concepción García Ávila, fue la encargada de la bienvenida institucional a los asistentes. Expresó ante el auditorio su «enorme satisfacción» por la celebración de las jornadas camineras en el municipio. La regidora ofreció la versión del ayuntamiento respecto a la decisión de eliminar 5 caminos del Catálogo de Caminos Públicos municipal y el cierre de caminos por particulares, cuestión en la que difiere con la asociación Raíces de Garciaz.
SOLUCIONES FRENTE A LAS AMENAZAS AL PATRIMONIO CAMINERO PÚBLICO
En la mesa redonda ‘Soluciones para los problemas de los caminos y vías pecuarias’ las Jornadas trataron cuestiones clave como el marco legal y normativo que establece la gestión y protección de los caminos públicos a nivel autonómico y estatal, además de las ordenanzas municipales específicas. La Catalogación y registro de estos bienes públicos, con herramientas como el Catastro. O la necesidad de una mayor inversión para la vigilancia, conservación y mejora de la red de caminos públicos que vertebran el territorio.
Manuel Fandiño, integrante de la coordinadora de la PICP, propuso hacer incidencia para una Ley Estatal que garantice la preservación de caminos públicos municipales y vecinales, y recordó que legalmente la administración está obligada a mantener los bienes de dominio público, actuando de oficio para recuperarlos ante usurpaciones, cierres o cortes de este viario. «Hace falta mayor vigilancia y que la recuperación del patrimonio caminero público no quede supeditada a la acción ciudadana», insistió.
Entre las amenazas de este patrimonio sobresale la inoperancia de las administraciones obligadas a garantizar el derecho de libre tránsito y la preservación de los bienes de dominio público. Es la omisión de las administraciones la que deja en manos de la ciudadanía la recuperación del patrimonio usurpado por particulares o en situación de abandono, inaccesible para los usos y aprovechamientos de la comunidad.
COLABORACIÓN ENTRE ADMINISTRACIONES Y CIUDADANÍA
En representación de la Federación Extremeña de Montaña y Escalada (FEXME) intervino Nadís Huertas, responsable del Área de Senderismo, quien puso en valor la importancia de los caminos públicos y las vías pecuarias como patrimonio común y elemento esencial de conexión entre la naturaleza, los pueblos y la identidad rural.
Durante su intervención, Huertas subrayó que la colaboración entre administraciones, clubes senderistas y ciudadanía resulta clave para la conservación de estos espacios, destacando el papel fundamental de las entidades locales y del voluntariado en su cuidado y promoción diaria. Asimismo, la representante de la FEXME destacó la homologación de senderos como herramienta eficaz para garantizar su accesibilidad, protección jurídica y conservación a largo plazo, contribuyendo a que estos caminos sigan siendo públicos y transitables para todas las personas.

Desde la Federación se valoró muy positivamente la celebración de estas jornadas, por su contribución a visibilizar la importancia del patrimonio caminero y por favorecer el intercambio de experiencias entre quienes trabajan por la defensa y puesta en valor de los caminos públicos. La FEXME reafirmó su compromiso con un modelo basado en el uso responsable y el disfrute sostenible del territorio, convencida de que unos caminos caminados, valorados y respetados son caminos vivos que seguirán uniendo a las personas con el paisaje y la memoria colectiva de Extremadura.
Coincidiendo con las jornadas se celebró la Asamblea de la PICP. En la misma se aprobaron las cuentas del año anterior y del próximo, se revalidó a Emiliana Rubio, de Hinojosa del Duque e integrante del Club Entrehinojos, como coordinadora junto a referentes de diferentes clubes, asociaciones y organizaciones a nivel estatal, y se acordaron las acciones previstas para 2026.
MEMORIA COLECTIVA E IDENTIDAD LOCAL
Las Jornadas de la PICP trabajaron en el patrimonio caminero desde diferentes perspectivas reconociendo la función social de estos bienes públicos para la activación social, cultural y económica de los municipios, especialmente en el área rural.
«Los caminos son memoria colectiva e individual, y nos conectan de infinidad de maneras a nivel interior y exterior; con el campo y con la gente que queremos, con nuestra infancia y con nuestro proyecto de futuro», indicó Juan Carlos Romero, vocal de Comunicación de la PICP, «nos conectan con otras personas y con otros lugares, pero también con otros tiempos a través de nuestra memoria; son parte de nuestra identidad y del relato de unos pueblos que necesitan seguir conectados con el Medio Natural como lo estuvieron desde tiempo inmemorial para la actividad y la vida de la comunidad en el mundo rural».

«Nuestra propia historia sirve como medio de prueba de que los caminos existieron y si legalmente no se puede conseguir la recuperación de los caminos, sí al menos dejaremos constancia de los caminos que comunicaban lugares a los que hoy día no se puede acceder», cuenta Jesús Juan Martín Torres, de la asociación cultural Raíces de Garciaz, que se han organizado para dar el pulso defendiendo su patrimonio caminero: «pretenden hacernos creer que la historia de Garciaz empezó en 1958, pero nuestro paisaje atesora huellas y topónimos y a través de los archivos podemos investigar este paisaje, para entenderlo, conocerlo, comprenderlo y divulgarlo», concluye.
Más allá de estas vías como corredores de la biodiversidad en el medio natural o por su relevancia para el sector primario como la agricultura, la ganadería y la trashumancia o la gestión forestal, las organizaciones convocadas trataron los caminos y vías pecuarias desde la mirada de la filosofía, la economía, el deporte, la cultura, el patrimonio o la memoria colectiva e identidad de los municipios.
COMUNICADO. Caza, seguridad y derecho al libre tránsito en caminos públicos y vías pecuarias